Publicación Mayo 2008/Editorial/ Los nuevos pecados
Por:
Jorge Peinado Zapateiro.
Por nuestra codicia, lo mucho es poco; por nuestra necesidad, lo poco es mucho.
"Joan Miró"
Si un joven de hoy recibiera la clase de catecismo que antaño acostumbraban las entidades educativas, no dejaría de esbozar una cierta sonrisa cargada de ironía. Pero si alcanzara a llegar al capítulo de los siete pecados capitales y la virtud que se contrapone a cada uno de ellos, el estruendo de su carcajada sería tan sonoro, que su eco retrocedería en el tiempo catorce siglos para hacer estremecer los restos del Papa Gregorio I, quien los enumeró en el siglo VI. Etimológicamente el término ‘capital’ quiere decir cabeza, lo que significa que estos pecados son considerados principio de todos los demás. Filosóficamente, la lista de pecados de Gregorio I fue tomada por Santo Tomás, para quien “un vicio capital es aquel que tiene un fin excesivamente deseable, de manera tal que en su deseo un hombre comete muchos pecados, todos los cuales se dice son originados en aquel vicio como su fuente principal”. Dante Alighieri llevó la misma lista a la literatura de manera magistral en su influyente Divina comedia. Lo expuesto por Santo Tomás, lo escrito por Dante y lo implícito de su significado, sería suficiente para mandar a la hoguera a cuanto ser humano haya pisado el planeta.
Ahora bien, si en lugar de sonrisas irónicas y carcajadas estruendosas lo que se busca es causar hilaridad, entonces debemos analizar los nuevos pecados –ahora sociales– que la Iglesia Católica quiere equiparar con los capitales. Veamos: 1. Las violaciones bioéticas, como la anticoncepción, contra la capacidad de decidir de las mujeres. 2. Los experimentos moralmente dudosos, como la investigación en células madre, para contravenir la posibilidad de cambiar las características de la naturaleza en función de intereses inconfesables e indefendibles. 3. La drogadicción. 4. Contaminar el medio ambiente. 5. Contribuir a ampliar la brecha entre ricos y pobres, porque son insostenibles las condiciones actuales de disparidad social. 6. La riqueza excesiva. 7. Generar pobreza. De estos pecados, por razones que no necesitan explicarse, la contaminación del medio ambiente es el de mayor fundamento. Lo demás, una auténtica y cabal utopía.
Según el Vaticano, entonces, todo aquel que sea rico o se drogue, es un pecador. Ante esto preguntamos: ¿cuántos famosos no pecarían por partida doble? ¿Quién imaginaría a un rico pidiendo perdón en el confesionario, por ser demasiado rico o por acrecentar la brecha entre millonarios y menesterosos? También es difícil imaginar a una señora que lava ropa en un río, contaminándolo, pidiendo perdón de rodillas y rezando tres padres nuestros por su error. O que paguen penitencia las personas que no reciclen la basura.
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Complacidos registramos nuestro arribo a la edición número cincuenta, por lo cual presentamos este especial en el que reseñamos algunos de los temas y personajes que pasaron por nuestras páginas a lo largo de estos cuatro largos años. Muchas gracias a todos.
JORGE PEINADO ZAPATEIRO
EDITOR
proemio_editorial@yahoo.es
Edición No. 50
A todos nuestros lectores y suscriptores, que día tras día continúan apoyando el proyecto Mundo Lector, sólo tenemos que decirles gracias. Gracias a todos los que han creído en nosotros, que se suscriben, nos leen y aportan sus sugerencias; gracias a los que reclaman cuando nuestra revista no les llega a tiempo. Es por ellos, por ustedes, que hemos llegado de manera consecutiva a la edición 50, con 20.000 suscriptores y más de 100.000 lectores.
Un sueño hecho realidad, de manera independiente, lejos de los intereses de los grandes grupos económicos y políticos de nuestro tiempo, con el que damos a conocer diversos temas e investigaciones de manera crítica y con la plena intención de que los temas investigados contribuyan al conocimiento de cada uno de nuestros lectores.
Pero detrás de toda empresa hay una gran historia, no muy distinta de la de muchas otras que han triunfado, en las cuales se han involucrado distintos tipos de conocimiento, tanto teóricos como prácticos, que fueron modelo de desarrollo para nuestra empresa. Empresas como Adidas en Europa, Microsoft en Estados Unidos, y muchas de las empresas colombianas como Servientrega, Aviatur y Panamericana, entre otras, que empezaron en lugares muy pequeños con apenas lo indispensable para empezar a funcionar.
Todas estas empresas se parecen en algo: nacieron de una idea a la cual quisieron darle vida, pero también tuvieron que enfrentar grandes contratiempos, falta de apoyo por parte de unos y rechazo por parte de otros. Todo esto las motivó para marcar una diferencia y realizar un producto que perdurara en el mercado.
Para Mundo Lector ha sido todo un reto competir en un mercado donde los medios de comunicación alternativos ocupan un nicho de mercado bastante pequeño. Pero también es un reto que un medio alternativo llegue a la mayor cantidad de lugares en Colombia, como lo hacen los grandes impresos. Por eso nos enorgullece decir que llegamos a 300 destinos en Colombia, que tenemos cerca de 20.000 suscriptores y 100.000 lectores, un logro que se ha hecho de manera consecutiva desde abril de 2004 hasta la fecha.
No es sólo cuestión de orgullo crear un medio alternativo, también lo es seguir vigente. Según las estadísticas, los medios impresos que llegan al primer año de manera consecutiva son muy pocos y menos aún los que continúan vigentes a los 2 años. Mundo Lector pasó la brecha de los 4 años y llegó a su quincuagésima edición sin fallar un solo mes.
Pero esto se ha logrado gracias a una alianza entre nuestros suscriptores, lectores y todos los que conforman la empresa, una alianza para la divulgación de la cultura y el conocimiento.
A todos, muchas gracias por haber ayudado a que este sueño se hiciera realidad.
FERNANDO CASTELLANOS
Director
mundolector@gmail.com