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Contrenido / Editorial / Page Name

Publicación Marzo 2008/Editorial/ A la caza de lectores.

Dr. Hafezi Pflegeheim 
Emmendingen

Por:
Jorge Peinado Zapateiro.

Que otros se jacten de las páginas que han escrito, a mí me enorgullecen las que he leído. Jorge Luis Borges.

Según informes de la agencia Reuters, los niveles de lectura en América Latina están a años luz de los que se registraban en las décadas de los años sesenta y setenta, un panorama oscuro que se repite a lo largo de toda la región, con excepción de Argentina, Uruguay y Chile. La causa de esta ausencia de lectores se debe principalmente a que la región continúa siendo una de las de peor distribución del ingreso en el mundo, con grandes masas poblacionales que viven en la pobreza absoluta, lo que impone una barrera infranqueable al surgimiento de nuevos lectores.

Dice el informe que en México, el país de habla hispana más poblado del mundo, se presenta uno de los casos más críticos, con el cierre de unas 200 librerías desde 1995 hasta la fecha. Para la directora editorial de la filial mexicana de Alfaguara, Marisol Schulz, “el panorama no es muy alentador, a pesar de que cada vez se invierte más en el ‘marketing editorial’, en toda la campaña que se hace alrededor de un libro y en estudiar las diferentes formas para que la persona se acerque a él”.

Pero no todo son malas noticias para la región en materia de lectores. Colombia y Chile, por ejemplo, están recuperando lectores, sobre todo para sus propios escritores, luego del caos político por el que han pasado ambos países. En nuestro país, según Moisés Melo, presidente de la Cámara Colombiana del Libro, “la crisis económica del siglo pasado afectó sustancialmente los índices, y esto, mezclado con la situación política, llevó a la gente a emigrar, recortando aún más la población lectora”. Algo similar ocurrió en Chile luego de la dictadura militar que acabó en 1990 y Argentina hizo lo propio tras la severa crisis económica de 2001, mientras que en Uruguay, uno de los países más pequeños de América del Sur con 3,3 millones de personas, se publican casi 20 libros anuales.

Otro hecho que vale la pena resaltar y que favorece mucho a la industria editorial es el crecimiento de la población hispana en Estados Unidos, con más de 44 millones de habitantes –casi el 15% del total de la población, según la Oficina de Censo estadounidense– que ahora cuentan con espacios exclusivos en los corredores de las grandes cadenas de librerías.

Es el momento, entonces, de emprender nuevas campañas que aviven el gusto por leer para captar lectores en todas las disciplinas y extender el boom que comenzó con la traducción de best sellers del inglés al español y con la publicación de libros de autoayuda y espiritualidad.